Granola casera con avena y almendras

Aunque suelo ser más de desayunar batidos y zumos, en los meses más fríos me suele apetecer algo más «consistente» por las mañanas. Es entonces, cuando cada día mi desayuno cambia por completo: paso de una crema budwig a unas tostadas, de unas gachas a un buen bol de cereales o unos parfaits… Así mañana tras mañana. Y, por eso, cuando probé esta receta que hizo mi hermana, me quedé completamente «enamorada» y decidí que quería intentar hacer una granola casera por mi misma y que tuviese un sabor diferente a esta.

De este propósito pasó ya un tiempo, y no fue hasta este fin de semana que me llegó la inspiración en forma de ansias por cocinar y me metí en la cocina a combinar, probar y experimentar. Esta receta de hoy es el resultado de ese «experimento» y no puedo estar más contenta con él. Es perfecta para combinar con yogur, queso batido o tu leche vegetal favorita (y no vegetal también, claro). Como toppings recomiendo frutas variadas y frutos secos. Yo usé frambuesas y además añadí avellanas, pero a esta granola le va bien casi cualquier fruta 🙂

Antes de ponernos con la receta os cuento algunas de las bondades de la avena:

-Mejora la digestión

-Es rica en hidratos de carbono de absorción lenta y por eso mantiene la sensación de saciedad por más tiempo (genial para tomarla en el desayuno)

-Es depurativa gracias a su contenido en aminoácidos y en fibra

-Ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre

-Es rica en calcio, por lo que previene la aparición de la osteoporosis

-Beneficiosa para el sistema nervioso central gracias a las vitaminas del grupo B que contiene

Y, ahora sí, aquí va la receta.

GRANOLA CASERA CON AVENA Y ALMENDRAS

Granola casera con avena y almendras

Ingredientes:

300 g de copos de avena (sin gluten si es necesario)

125 g de almendras fileteadas

2 cucharadas de esencia de vainilla (o el contenido de 2-3 vainas)

1 cucharadita de canela en polvo

60 ml de sirope de arce

3 cucharadas de aceite de coco

Preparación:

Precalentamos el horno a 160ºC.

Ponemos los copos de avena, las almendras, la vainilla y la canela en un bol grande. Removemos con una cuchara para mezclar bien. Una vez mezclado añadimos el jarabe de arce y volvemos a remover.

En un cazo mezclamos el aceite de coco y el sirope de arce llevándolos a fuego bajo-medio. Calentamos (sin llegar a hervir) removiendo bien hasta que el aceite se disuelva y los ingredientes hayan formado una especie de salsa. Retiramos el cazo del fuego y echamos la mezcla en el bol de avena. Mezclamos muy bien con la cuchara, hasta que la avena esté cubierta de forma uniforme.

Repartimos el contenido del bol en una bandeja de horno suficientemente grande como para extenderla en una capa fina. Llevamos la bandeja al horno y dejamos tostar unos 20 minutos. Cuando la granola lleve 15 minutos en el horno, sacamos la bandeja, removemos de nuevo y volvemos a extender en una capa fina. Así se tuesta por igual. La metemos de nuevo rápidamente en el horno y dejamos otros 5 minutos.

Pasado ese tiempo, retiramos del horno, removemos y dejamos enfriar por completo. En este momento la avena aun se notará algo blanda, a medida que se vaya enfriando se irá poniendo crujiente.

Por último, guardamos en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Así se conserva fresca unas 2 semanas.

Granola casera con avena y almendras

¿Cuál es tu desayuno favorito?

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  • Que buena pinta!! Me la apunto, suelo desayunar copos de avena y la verdad tengo ganas de darles una vuelta y prepararlos de otra manera. Gracias por compartir el resultado de tu inspiración!!

  • Hola Desirée!
    Pues justamente estaba reuniendo los ingredientes porque llevo tiempo con la idea en la cabeza y he visto infinidad de recetas buenísimas, y hoy me encuentro esta también… Estoy deseando ponerme manos a la obra! (Solo me falta el sirope de arce!!!)
    Gracias por este post 🙂

      • Ya la he hecho dos veces!!! Aunque cada vez de una manera jeje Me encantan estas recetas que son más bien una idea que tu puedes modificar a tu gusto o con lo que tienes a mano 🙂

        La última le he puesto trocitos de chocolate del 85% y un poquito de cacao puro en polvo (me encanta el de Mundo ArcoIris). También añadí posteriormente pasas, arándanos desecados y trocitos de dátil que tenía, prefiero no pasarlo todo por el horno. Está tan buena y alimenta tanto… 🙂

        • A mi también me encantan las recetas que puedes modificar, te dejan espacio para ser creativo y añadir ingredientes a tu gusto.

          Por cierto, se me hace la boca agua pensando en las cosillas que le has puesto. ¡Me dan ganas de copiarte! 😀

          Un beso!!

  • Hola! Es necesario activar la avena y almendras antes de preparar la granola? Con el horna a 160 C no ocidan los aceites de ambas? Besos!

    • ¡Hola Nancy!

      La avena la puedes comprar activada ya, si quieres ahorrarte el trabajo, y para esta receta es mucho más cómodo porque necesitas que esté seca. Y si que es verdad que a esa temperatura se oxidarían los aceites de las almendras, pero el aceite de coco no.
      Mi recomendación si no quieres que esto pase, es que actives y deshidrates las almendras por separado, hagas la receta de la granola sin ellas y al final (una vez fría o templada) se las añadas removiendo bien para que se impregnen del sabor que tiene la avena.

      Espero haberte ayudado.

      ¡Besos!