Vegetales, ¿mejor crudos o cocinados?

Los zumos y batidos verdes llenos de vegetales y frutas parecen estar de moda últimamente y creo que en parte es debido al boom en Hollywood y las imágenes de famosas por la calle tomándolos. Esta visibilidad que tienen hoy en día hacen que el debate entre si es más sano comer vegetales crudos o cocinados esté en auge.

Comer ensaladas, zumos y batidos en los que se usen verduras crudas es una forma excelente de conseguir todos sus nutrientes, vitaminas, sales minerales, enzimas, etc. Sin embargo, algunas verduras tienen ciertas propiedades saludables cuando se cocinan y que varían de su estado en crudo. La razón es que cuando cocinamos los alimentos, desglosamos algunos de sus componentes y esto nos permite un mejor acceso a ciertos nutrientes. Para algunas verduras, esto significa que tenemos una mayor dosis de nutrientes clave. Sin embargo, otros componentes más inestables (como la vitamina C) se reducen.

Esta es una pequeña lista con algunas verduras que aportan distintos beneficios según las cocinemos o no:

 –Tomates: son fuente de licopeno, antioxidante asociado con la prevención de diversas enfermedades crónicas como el cáncer. Algunos estudios muestran que cuando el tomate se cocina con algún tipo de grasa saludable (como el aceite de oliva virgen extra), aumenta el poder antioxidante del licopeno, haciéndolo más fácil de asimilar por el cuerpo.

 –Brócoli: crudo contiene una enzima llamada mirosinasa que ha sido relacionada con la prevención del cáncer y las úlceras de estómago. Al cocinarlo, se produce un compuesto llamado indol, que combate las células precancerosas.

 –Zanahorias: crudas nos aportan gran cantidad de polifenoles que, sin embargo, se destruyen al cocinarlas, al igual que la vitamina C. Por el contrario cocidas o al vapor, se aumenta su aporte en betacaroteno (que una vez ingerido se convierte en vitamina A).

 –Cebollas: el calor elimina gran parte de las sustancias azufradas y de los aceites esenciales beneficiosos para la salud. Sin embargo, cuando se hierve, evita la absorción del colesterol.

 –Judías verdes: no han de consumirse crudas, además de resultar indigestas poseen una sustancia tóxica conocida como faseolina que se elimina durante la cocción.

La forma más saludable de prepararlas para evitar una pérdida de nutrientes es al vapor, ya que el contacto con el agua es mínimo. Cuando hervimos las verduras, la mayor parte de los nutrientes que contienen se quedan en el agua y freírlas reduce de forma sustancial el contenido de vitaminas y minerales. Otra opción saludable es elegir productos ecológicos y locales siempre que sea posible, ya que no son tratados con pesticidas ni químicos y su producción es más respetuosa con el medio ambiente.

Para finalizar, mi opinión sobre el debate. Creo que lo mejor es buscar el equilibrio y consumir tanto verduras cocinadas como crudas. Así aprovechamos todas las propiedades y beneficios que nos pueden aportar.

¿Tu qué opinas?

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  • Muy interesante poder conocer las propiedades en crudo y cocinadas. Como tú dices, al final lo mejor siempre es combinar y mantener el equilibrio en nuestro alimentos como en todo en nuestra vida.
    En casa, sobre todo en verano, combinamos las ensaladas variadas con verduras al vapor, sobre todo brócoli, zanahoria y patatas (la patata al vapor está increíble!!).
    También es verdad que apetecen los zumos de frutas y verduras, pero no siempre podemos combinarlos a placer, no??
    Un lujazo y un beso! 😉

    • Eso mismo! En el equilibrio está la clave 🙂

      Respecto a los zumos, había leído (no me acuerdo dónde) que para los de hoja verde es bueno combinarlos con manzana y si utilizas zanahoria puedes añadir cítricos como la naranja, pero tendría que investigar algo más sobre eso (normalmente hago batidos y los zumos los suelo tomarlos fuera de casa).

      Un beso y gracias por tu comentario 🙂

  • Muy interesante! yo me sumo a la opción vapor, aunque desde pequeña tengo una tendencia natural a comer la verdura cruda (incluso la patata). Dde hecho hay verduras que sólo me gustan crudas (coliflor, guisantes…), pero claro, después las digestiones se resienten… Soy un peligro andante para los huertos 😉

    • Jajaja, a mi también me gustan mucho las verduras crudas (y soy el terror de los batidos de verduras) pero si que es verdad que hay algunas que no sientan nada bien… Pero bueno, ya desde pequeña mi madre me tenía que sacar de la cocina cuando estaba preparando la comida porque hasta lo que no se podía comer crudo lo probaba 🙂

      Gracias por tu comentario! Feliz día!